Compongamos juntos una corona de flores para María
El santuario celebra el 150.º aniversario de la coronación canónica de la estatua de Nuestra Señora de Lourdes, un signo honorífico otorgado por el papa de manera excepcional. Esta tradición de la Iglesia fomenta la devoción de los fieles para renovar la confianza y el amor hacia aquella a quien invocan como madre.
Así, claveles amarillos rodearán la estatua de la Virgen Coronada, evocando las rosas doradas que aparecían a los pies de María durante sus encuentros con Bernardita. Mediante este gesto sencillo, cada peregrino podrá participar de este impulso de piedad popular.
Depositar una flor es ofrecer una oración, confiar una intención, dar gracias o simplemente hacerse presente.




